Causas y cuidados para tratar las lesiones musculares en cuello, espalda y tórax

Cifosis dorsal: causas, síntomas y cómo se puede tratar

La cifosis dorsal, que es conocida de forma popular como chepa o joroba, es una alteración biomecánica en la que va aumentando el arco fisiológico de la columna dorsal.

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A día de hoy, es muy habitual que las personas presenten en la columna vertebral deformidades. Sin embargo, no todas son iguales. De este modo, se puede decir que la cifosis dorsal, que es conocida de forma popular como chepa o joroba, es una alteración biomecánica en la que va aumentando el arco fisiológico de la columna dorsal. Sin embargo, son pocas las personas que realmente saben qué significa padecer este problema. Más allá de que modifica el aspecto físico, también está implicado en la funcionalidad de los usuarios. De este modo, es aconsejable saber realmente en qué consiste esta deformidad y si existe algún remedio para frenar sus consecuencias.

¿Qué es la cifosis dorsal?

Cuando se habla de cifosis, se está haciendo referencia a una joroba o a un elemento curvado. De este modo, al fusionarse este concepto con el de dorsal, es entonces cuando se refiere a la curva que existe en esta parte concreta de la columna vertebral. Por otro lado, también se utiliza para referirse al aumento de la curva que existe en esta zona del cuerpo. Hay que tener en cuenta que no todas las personas tienen las mismas características en su organismo. Esto también ocurre en la columna. Sin embargo, en el caso de que la curva sea muy pronunciada, entonces los profesionales hablan de una alteración postural hipercifosis.

Uno de los motivos por los que más aparece este problema en la actualidad es por el desarrollo tecnológico. La razón es que las personas cada vez se mueven menos y, cuando lo hacen, es de manera incorrecta. Asimismo, el hecho de permanecer la mayoría del tiempo sentados provoca que la postura que se mantiene sea, de forma constante, incorrecta. Por ello, tiene lugar una degeneración y un desgaste de los discos intervertebrales. Debido a esto último, la cifosis aumenta. Por otro lado, la incidencia de la cifosis dorsal es mayor en adultos a causa de la osteoporosis o la pérdida de la densidad ósea.

Además de lo anterior, hay que decir que cuanta más edad se tiene, más se agrava la situación. Por ello, esta curva se marca más en personas con más de sesenta años. Asimismo, las mujeres se ven más afectadas.

Causas de la cifosis dorsal

Normalmente, las causas que provocan la cifosis dorsal son muy variadas. Si se tienen en cuenta los diferentes tipos de cifosis que existen, se puede hablar por un lado de cifosis dorsal genética, que se padece desde el nacimiento. También existe la cifosis funcional o adquirida, que nace a partir de traumas o de malas posturas, entre otros motivos. Ahora, si las personas tienen un trabajo que les exige estar sentadas de manera constante o con una postura incorrecta, como pueden ser informáticos u oficinistas, tienen más probabilidades de desarrollar la cifosis dorsal. Asimismo, si tienen los músculos erectores de la espalda poco desarrollados y la parte anterior del tórax cuenta con músculos acortados, también tienden a sufrir más este problema. Por ello, se recomienda realizar ejercicios para fortalecer la espalda.

A lo demás se suman las alteraciones psicoemocionales. La razón es que emociones como la tristeza provocan que la postura de una persona se vea más encogida, fruto de los sentimientos que siente.

Síntomas de la cifosis dorsal

Los síntomas más destacados de la cifosis dorsal son:

  • La espalda redondeada o la joroba pronunciada.
  • Los hombros caídos hacia la parte de delante.
  • Restricciones a la hora de moverse, sobre todo cuando se trata de girar la zona superior del cuerpo.
  • Debido al cambio estético, existe un estrés psicológico. Esto provocará que el problema se acentúe.
  • Problemas a la hora de dormir debido a la posición.
  • Vértigos y mareos.
  • Molestias en las extremidades o en el cuello.

Ejercicios para mejorar las consecuencias de la cifosis dorsal

Algunos de los ejercicios para mejorar la postura de la espalda que más recomiendan los expertos con estos casos son los siguientes:

  • Con un palo, que se colocará detrás de la espalda, consiguiendo mantener la postura erguida, se intentarán juntar las escápulas. De este modo, se llevarán hacia atrás los hombros.
  • Otro de los ejercicios consiste en tumbarse sobre una superficie horizontal y dejar caer hacia afuera los brazos. Mientras tanto, hay que girar el cuello hacia uno de los lados hasta sentir tensión por encima del hombro y en el pecho. Después, hay que girar el cuello hacia el lado contrario en la misma posición.

Además de los ejercicios, se puede apostar por dar otros pasos para aliviar las molestias de la cifosis dorsal. Uno de los más recomendados es Fisiocrem Gel Active, gracias a sus ingredientes naturales como Árnica, Caléndula, Hypericum y Melaleuca, es una crema eficaz para preparar músculos y ligamentos para evitar lesiones. Es efectiva tanto en esfuerzos cotidianos como en el ejercicio físico. Asimismo, Fisiocrem músculos y articulaciones ayuda a que se mantengan en buen estado tanto los músculos como las articulaciones.

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