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¿Qué puede provocar la sobrecarga en los isquiotibiales?

Salir a trotar por las mañanas o practicar cualquier tipo de deporte parece lo más normal e inofensivo. Sin embargo, debido a un mal movimiento o una mala técnica puedes sufrir una sobrecarga isquiotibiales, causando un incómodo malestar en la pierna y la rodilla.

sobrecarga en isquiotibiales

Salir a trotar por las mañanas o practicar cualquier tipo de deporte parece lo más normal e inofensivo. Sin embargo, debido a un mal movimiento o una mala técnica puedes sufrir una sobrecarga isquiotibiales, causando un incómodo malestar en la pierna y la rodilla. Estos músculos, que se encuentran en la parte posterior del muslo, son responsables de flexionar la rodilla y extender la cadera. Cuando se ven sometidos a un estrés excesivo o repetitivo pueden experimentar dolor, rigidez, debilidad y restricción en el rango de movimiento.

Aunque son lesiones comunes en los atletas, si eres una persona activa que disfruta de actividades al aire libre, es importante que estés preparado y tomes medidas preventivas.

Síntomas comunes de la sobrecarga en los isquiotibiales

A los isquiotibiales los componen el bíceps femoral, el semitendinoso y el semimembranoso. Entre ellos, el bíceps femoral es el más propenso a sufrir lesiones debido a su capacidad para generar fuerzas significativas y su influencia en las actividades deportivas, especialmente en su cabeza larga.

Cuando estos perciben una tensión que sobrepasa la carga regular, se produce una contracción involuntaria y prolongada de las fibras musculares, ocasionando un acortamiento y endurecimiento del músculo.

Los síntomas de sobrecarga muscular isquiotibiales pueden variar en intensidad y presentación, pero generalmente incluyen los siguientes:

  • Dolor: el más común es el dolor en la parte posterior del muslo. Puede ser una sensación de dolor sordo, punzante o ardiente. La intensidad tiende a variar desde leve a severa, y normalmente empeora con la actividad física o al estirar los músculos afectados.
  • Rigidez muscular. Puedes experimentar una sensación de rigidez o tensión, lo que dificulta la movilidad normal de la pierna. Esto ocasiona incomodidad al caminar, correr o realizar movimientos que involucren la flexión de la rodilla o la extensión de la cadera.
  • Debilidad muscular. En la mayoría de los casos, se presenta dificultad para realizar actividades que requieren fuerza o resistencia en la zona de los isquiotibiales, como levantar objetos pesados, subir escaleras o mantener una postura adecuada durante períodos prolongados.
  • Limitación del rango de movimiento. Los isquiotibiales tensos y sobrecargados pueden resultar en una reducción del rango de movimiento de la rodilla y la cadera. Debido a esto, se experimenta una molestia severa al tratar de estirar completamente la pierna o flexionar la cadera.
  • Sobrecarga isquiotibiales síntomas más graves. Puedes presentar sensibilidad e hinchazón. Sensibilidad al tacto en la zona afectada e hinchazón localizada por la inflamación de los tejidos musculares.

¿Cuáles son las causas de la sobrecarga en los isquiotibiales?

Este tipo de lesiones puede ser causada por una combinación de factores relacionados con la actividad física y ciertas condiciones médicas. Algunas causas pueden ser:

  • Entrenamiento excesivo: el aumento repentino en la duración, intensidad o frecuencia de la actividad física, como correr o hacer ejercicios de piernas.
  • Desequilibrios musculares: los desequilibrios entre los músculos antagonistas pueden ejercer una tensión adicional en los isquiotibiales. Por ejemplo, si los músculos de la parte frontal del muslo (cuádriceps) están más fuertes o más activos, puede aumentar la carga en estos últimos.
  • Falta de calentamiento adecuado: iniciar el entrenamiento sin un correcto calentamiento aumenta el riesgo de sobrecarga isquiotibiales. Recuerda que este ayuda a aumentar la temperatura muscular, mejorar la elasticidad y preparar los músculos para el ejercicio.
  • Mala técnica: una postura inadecuada o una técnica incorrecta puede poner una carga adicional en los isquiotibiales y aumentar el riesgo de lesiones.
  • Falta de recuperación y descanso: después de cada entrenamiento, es fundamental un correcto descanso para que los músculos se recuperen. La ausencia de reposo puede acumular tensiones en los isquiotibiales y llevar a la sobrecarga.

¿Cómo tratar la sobrecarga en los isquiotibiales?

El tratamiento de la sobrecarga en los isquiotibiales generalmente involucra una combinación de varios cuidados. En primer lugar, es importante el reposo de actividades que puedan agravar los síntomas, esto reducirá el estrés en la zona afectada. La terapia de frío es clave para una rápida recuperación, aplicando compresas o un spray frío sobre la zona dolorida.

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Asimismo, se deben limitar las actividades que puedan agravar los síntomas y permitir que los isquiotibiales se recuperen adecuadamente. Además, se recomiendan estiramientos suaves para fortalecer los músculos y mejorar la flexibilidad.

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